MY LIFE
sábado, abril 23, 2005
Vivir por vivir
Empieza en una sala, mirando por la ventana, ya no miro la calle, miro una fantasía, miro una chica en la playa untándose crema para el sol, y mirando sus ojos...
Vivir
por vivir
Las luces se prenden y apagan,
y se quedan apagadas a las esperanzas
por donde quise buscarlas,
cansado y sintiendo, la luz del sol en mi cara
en mis ojos como perdiendo la mirada
frente a un infinito instante de placer
con las manos en mi rostro, sin esperanzas
sonriendo desde la cima del cielo
sin sueños, con el deseo en el pecho
acariciando lo que la vida me ha dado
detrás de cada minuto, cada recuerdo
que desde aquí con amor pienso...
como mi única razón en el mundo,
para vivir sin pensar si me he olvidado
desde aquí y desde cada mañana
sin mas alegrías, sin esperanzas
a vivir por vivir, sin realidad y fantasía
a lo que los ojos no puedan creer
sin importarme mas el calor,
amo cada segundo sofocado
y abrazado a las olas, al mar que no existe
y que se pierden con belleza en el infinito...
en un sueño sin sentidos
detrás de cada caricia, con cada dulzura
esparcidas en las brisas de una vida
sin tristezas, sin esperanza
desde casa y tras mi ventana
con la fascinación en mis cortinas,
en un bello momento imaginado
notando una noche eterna, sin estrellas
las luces se prenden y apagan
y se quedan apagadas, sin tristezas...
Ni esperanzas.

Lunes 1 de diciembre del 2003
Vivir
por vivir
Las luces se prenden y apagan,
y se quedan apagadas a las esperanzas
por donde quise buscarlas,
cansado y sintiendo, la luz del sol en mi cara
en mis ojos como perdiendo la mirada
frente a un infinito instante de placer
con las manos en mi rostro, sin esperanzas
sonriendo desde la cima del cielo
sin sueños, con el deseo en el pecho
acariciando lo que la vida me ha dado
detrás de cada minuto, cada recuerdo
que desde aquí con amor pienso...
como mi única razón en el mundo,
para vivir sin pensar si me he olvidado
desde aquí y desde cada mañana
sin mas alegrías, sin esperanzas
a vivir por vivir, sin realidad y fantasía
a lo que los ojos no puedan creer
sin importarme mas el calor,
amo cada segundo sofocado
y abrazado a las olas, al mar que no existe
y que se pierden con belleza en el infinito...
en un sueño sin sentidos
detrás de cada caricia, con cada dulzura
esparcidas en las brisas de una vida
sin tristezas, sin esperanza
desde casa y tras mi ventana
con la fascinación en mis cortinas,
en un bello momento imaginado
notando una noche eterna, sin estrellas
las luces se prenden y apagan
y se quedan apagadas, sin tristezas...
Ni esperanzas.

Lunes 1 de diciembre del 2003
Escrito por Juan Rojas Choque Juan Rojas Choque